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24

Abr

Mitos erasmus.

Ahí van:

1º LAS CLASES SON EN INGLÉS. Ésto queda explicado hace unos post.

2º SE APRUEBA SIN HACER NI EL HUEVO. Aquí podría decir, que la suerte te acompañe. Conozco gente con todo dieces tocándosela a dos manos y gente que apencando mucho le ha quedado algo.

3º SE FOLLA MUCHO. Se folla lo que se quiere, como toda la vida de Dios, otra cosa es que en España no te comieras un torrao y que al llegar a destino te suba la moral que una rubia de 1,80 te haga caso, la gente acaba con la autoestima por las nubes.

4º ERASMUS BORRACHOS. Y si borramos lo de erasmus también, que las copeas, capeas, paellas, macrobotellones, fiestas de pueblo y demás eventos borrachiles son typical spanish, otra cosa es que compartamos nuestra sabiduría con nuestros vecinos europeos.

5º VIAJAR ES UN PLACER. ¡Y tanto! Tienes a tu alrededor Europa y justamente aqui impera el BBB (bueno, bonito, barato) pues por qué no? Que yo no he viajado mucho y aún así me he visto cuatro paises.

17

Abr

Ñi, ñi, ñi

Últimamente mi vida es aburrida, no tengo historias graciosas que contar ni conozco personajes nuevos de los que hablar. Acabo de superar mi depresión post-invernal y me corroe la envidia al ver a mis amigos de viaje por centro europa mientras yo no tengo vacaciones y me colocan entregas esta semana. Muy mal me parece eso de que en Vilnius haya una treintena de iglesias y luego no respeten la muerte de Cristo, más que nada porque me joden a mi.

Asi que hoy Narcisa se convierte en la chica del tiempo y os habla de otro topicazo.

Antes de venir hice un master en climatología lituana, porque yo soy más de secano que la vid y eso de la lluvia, la nieve y las temperaturas por debajo de cero me suenan a chino mandarín. Lo que encontré no me pilló muy por sorpresa, porque si no eliges Italia o Portugal ya sabes que frio vas a pasar, ¿pero -40º? ¿en seriously?

Yo tenía mucha curiosidad con el tema y a principios de octubre le pregunté a un compañero de clase.

-¿-35º? Eso es sólo una semana.

- Ahhhhh, bueno.

- El resto del invierno estaremos a -25º más o menos.

Y se me quedó cara de poker, ¿qué más da -25 que -35, se me va a pelar el culo igual?. Pero no, hamijos mios, se nota y cosa fina.

¿Os acordais de la ola de frio siberiano en España? Pues yo llevaba dos pares de leotardos, dos pares de guantes, una bufanda, un plumas y medio litro de vodka en el cuerpo y aún así dolía al respirar. Era casi cómico leer vuestro estados de facebook.

Hace tiempo que dejó de ser divertido hacer angelitos, guerras de bolas de nieve o tirarse en trineo, la estampa blanca del postal navideña mola, pero es infernal mirar por la ventana y ver como siguen cayendo copos en abril.

Ahora entiendo los índices de suicidios, ahora entiendo que emigrar en busca de un trabajo fuera no es solo hacer la maleta y ahora entiendo a mi ex cuando al oirme rajar de España me decía que antes de hablar tenía que salir fuera, que después de tres años en París él había decidido volver (por favor! con lo que tenía que molar!!!!!).

Ni Dios, ni Alá, ni Buda, ni Tom Cruise, rey de la iglesia de la cienciología han oido mis plegarías, asi que me toca esperar hasta julio para asarme en esta España nuestra.

03

Abr

El placer de comer elevado a la enésima potencia

Últimamente mi mundo gira en torno a mi ingesta de calorías. Y ya era hora, porque la única que puede sorprender más que yo con su reaparición es Betty Drapper-Francis.

Cuando Dios repartió la bendición de “tú zamparás y nada engordarás” a mi no me señaló con el dedo. Pero como somos del para presumir hay que sufrir, una se cuida y cuando ve que los vaqueros le aprietan hace terapia de choque. Aquí los vaqueros los rompí dando saltos y estirones intentando embutirmelos. Que pena me dió, che.

Si estuviera en un país caro y tuviera que elegir entre comer y el bebercio, este problema no me hubiera surgido, que ya estuve un año de drunkoréxica y no se pasa nada mal peeeero no, me he venido al país de los bandeles a treinta céntimos y las bandejas de sushi a 3 euros. Pensé “¿Dios, que he hecho yo para merecer ésto?” y empezó el festín de la comida.

Que si me pica el hambre y me compro un Kibinų, que si alguien quiere cepelinai para compartir, que si vamos a pedir kepta duona con la birra, que si uyyy, cuanta tarta de fruta, esto hay que catarlo, y es que por la cocina también se conoce una cultura. Pero claro, pues pasa lo que pasa, que luego te pruebas cualquiera de las prendas que traias y piensas, “Joder, pero si soy un puto ballenato”.

Me planto con seis kilos de overweight que no quiero pasear este año por los festivales veraniegos. Es el momento de cerrar este piquito de oro o ser obesa mórbida para siempre. Amén.

13

Mar

Y entonces me mudé

Buscar piso es una odisea, ves mil casas, algunas de ellas que dices, por favor, ¿pero ésto tiene la cédula de habitabilidad?, hasta que te resignas y coges de lo malo, lo mejor o corres con mejor suerte y tienes un flechazo.

Mi primera vez fue hace muchos junios, unos días antes Xendy y yo habíamos tenido la brillante idea de ir a la playa, a la una, sin protector, “allí habrá chiringuitos o algo para comprar”. Una, que se imagina el típico sitio costero cuando la Malvarosa es especial. Yo soy muy blanca, no llego a ser Casper, pero podría ser su prima gitana. Así que durante las dos semanas de búsqueda, tuve que oír el comentario de “Ays bonica, como te has quemado” de las diez petardas que nos enseñaban casas, ¡Cúanto retarded, por favor!

Los pisos erasmus me llamaban mucho la atención. Es fácil reconocerlos, o te abren la puerta tres rubiales o te encuentras tropecientos zapatos en la entrada. Llegados a este punto sería mejor darse la vuelta, por aquello de ahorrar tiempo, pero si algo caracteriza al español, es su condición de cotilla. Lo siguiente es ver un repertorio de muebles del año de maricastaña, baños y cocinas sin reformar, una bañera en el balcón y cosas así. ESCUCHE, ¡NI JARTA DE VINO!

En mi resi estaba muy bien, pero la individual era cara de cojones y no hablaba una mierda de inglés, tenía claro que en cuanto pudiera me largaba. No busqué mucho, para que nos vamos a engañar. Vi un anuncio en face, 150 euros, bien situado, compartiendo con un francés y un georgiano que estudiaban arquitectura. Pues ala, para allá que me voy.

La casa es un poco cacota, no tenemos salón, al principio me daba asquillo sentarme en el váter, el frigo produce unas vibraciones que me permiten darme masajes apoyando la espalda en la pared y tenemos un microondas estalinista que creo que me va a provocar un cáncer.

Pero se vive muy bien, en mi camino a la universidad veo los escaparates de todas las tiendas, paso por la catedral, subo por una calle empedrada mítica del centro histórico, cruzo un pequeño rio atravesando un puentecito, y ya he llegado. Cambiar las caras de mustios de los lituanos que van a comprar al Maxima a las nueve por señoras con pieles y sombreros me hizo bien.

El francés se mudó hace poco, y ahora ha llegado un italiano que toca jazz, aún no lo conozco muy bien. Con Nikusha si he hecho más migas, al principio me parecía un poco rarito, todo el día sentado en la mesa de la cocina, que a veces piensas: “perdona, necesito calentar la cera y no hace falta que también estés delante”. Es culto y algo snob, hablamos mucho de política e historia, él me habla del comunismo y de porqué aquí está prohibido todo lo que suene a rojo mientras yo desgloso los males del franquismo. También nos descubrimos pelis, directores, canciones y grupos. A veces vemos el fútbol, apoya al Liverpool, así que me he aficionado a la Premier. Se ríe de mi cuando llego ciega y me cuesta articular y cuando se me cae algo y suelto un “mierda” en un perfecto castellano. Yo de él por no saber liar. Me da de fumar y a cambio me roba algo de comida, un día de estos voy a ser la responsable de su muerte o intoxicación.

Resumen, nunca digas de este agua no beberé, este cura no es mi padre o esta polla no me cabe.

07

Mar

La historia que dejó de ser interminable

Yo me rendí al libertinaje y a la buena vida, la hermana pequeña de los Panero, oiga. Lo gozaba, y es que joder, con dieciocho años se te presenta la oportunidad de hacer lo que te da la gana sin ningún tipo de preocupación, y una elige experimentar, si no que le pregunten a Drew Barrymore. Pero siempre llega el desencanto.

Aunque soy un poco masoquista, aquella espiral de placer ya empezaba a doler demasiado, ¿te suena eso del remordimiento de conciencia?, pues me pasó. La culpa es de mi profesor de ética y moral y su manía por hacernos leer a Fernando Savater. Asi que me encaucé. Vida sólo hay una y viene sin manual de instrucciones, que sabio Kundera.

Se dice que los treinta son los nuevos veinte, y menos mal porque ¿te imaginas cambiando pañales?, yo me veo mucho más gritando rabo en cualquier concierto de la Wah Wah. Pero no quiero ser Peter Pan, que yo he sido siempre de elegir a la princesa y en este caso a campanilla.

Todo este rollo lo he contado porque estoy hasta las pelotis de ser estudiantes, que sí, que se está muy bien, que cuando trabajas ya nada es lo mismo. Pero yo he gastado casi una década en saber quién soy y qué quiero, ¡una década señores! Si es que desde que la mujer salió de la cocina, todo se ha vuelto más complicado para nosotras.

Con la intención de ganar mi propio dinero y dejar de ser hija de nadie, que ya ni sirvo para desgravar en hacienda, me propuse finiquitar este año y el que viene emplearlo en mi pfc y unas prácticas.

El primer día de clase muerta me quedé, todo, todito, todo era en lituano y yo de eso ni papa, claro está. ¿Y qué hace una después de una semana sentada en un pupitre escuchando cinco horas al día un idioma que no entiende? Pues ponerse el Funeral de Arcade Fire en el mp3 y recorrer las calles de Vilnius envuelta en lágrimas. A la mierda fin de ciclo, a la mierda acabar la carrera, a la mierda planning de vida. Si vosotros pensáis que estoy pirada, imaginaos los lituanos que me vieran.

La carrera de arquitectura es dura, y aparte de desarrollar tu gusto estético y engrosar tus conocimientos sobre arte, arquitectura, estructuras y construcción, te enseña otras cosas. Por ejemplo, que después de ésto puedes hacer cualquier cosa que te propongas, que lo que no sabes, se aprende y lo que no sale a la primera se consigue a base de perseverancia. Si la acabas en 7 u 8 años, también se habla de sacrificio. Y si en 5 ó 6 la has terminado es porque no tienes amigos ni vida social.

Así que me sequé las lágrimas, asumí mi parte de responsabilidad en el asunto (que también es una hijoputez que te manden a un sitio sin programa en inglés), e hice lo que tenía que hacer. Ir a clase casi todos los días y rendir al máximo, de eso que estás que te mueres delante del ordenador y dices, venga otra hora más, que hay que adelantar ésto. Ironías de la vida lo más difícil para mí ha sido pedir ayuda; “perdona, ¿de qué ha ido la clase de hoy?”, “por favor, ¿me haces de intérprete, que este profesor no tiene ni zorra de inglés y tengo que corregir?”, “¿puedes traducirme ésto?”, “¿sabes cúando se entrega?”, “¿me puedes enviar lo que entra en el examen?”, ¡qué cansina, por favor!

Al final muy buen balance. Es reconfortante sentirte orgullosa de tí.

02

Mar

Los peligros del vodka

La última vez que bebí vodka antes de llegar aquí fue con dieciséis, mezclado con limón y seguido de un malibú con piña, un ponche con coca-cola y diez chupitos de colorines (así me salían las potas). Luego una madura y se dedica a pedir lo mismo durante toda la noche.

Yo tengo buen saque y sin entrar en competiciones teens de quien bebe más sin llegar al coma etílico, son muchos los cubatas que pasan por mis manos a lo largo de una noche. Ahora viene la frase del “Pero yo controlo”, y sí, controlo, controlo el ron y la ginebra, pero lo que es el vodka, na de na.

Al principio no es difícil, te pones mona, bebes, bajas a fumar, sigues bebiendo y cuando llega el momento de pirarse de la resi, haces bomba de humo y te vas a tu cama a dormir la mona.

Luego te da por salir y ahí viene el lio. Antes de seguir, deciros que soy un poco tocapelotas con los porteros, esta pasión se me engendró en La 3, el primer día que fuí me tiraron sin hacer nada (I promise) y de regalo me dejaron los dedos marcados en el brazo, el segundo me robaron la trenca, asi que cada vez que vuelvo me dedico a liarla, pero sólo un poquito.

Os voy a enseñar como se hace. Te vas a un bareto/discoteca, divisas un bafle, te subes y esperas a que el portero venga a decirte que “ne”, que te bajes. Le haces caso y esperas que se aleje lo suficiente. Repites la operación unas cuantas veces. El número de veces depende del garito y del humor del portero. En Vilnius a la segunda te cogen del cuello y te quitan las ganas de hacer más el gilipollas.

Otro de los problemas de ir por el mundo cual zombie de walking dead (incluido lo de comer cabezas) es ese mismo, que puedes estar haciendo las funciones vitales, pero el cerebro lo tienes en off, luego vienen los madres mias y la falta de recuerdos. Un ejemplo, estás hablando al día siguiente con un amigo…

-Iba taaaaaan ciega, de vez en cuando abría exageradamente los ojos para comprobar que no me estaba liando con un callo malayo.

- ¿Eso fue con el primero o con el segundo?

- ¿Ein? Pero si solo me morreé con uno.

- De eso nada guapa.

Menos mal que una tiene conocimiento y dice “Chato, que me las piro” antes de pasar a mayores, si no podría ser portada de alguna revista esotérica: “Mujer asegura quedar embarazada del Espiritu Santo” y estar pariendo el Anticristo para diciembre.

28

Feb

Hoy empiezo las clases de rusamen

Hoy empiezo las clases de rusamen

22

Feb

Haciendo amigos, parte 1

Hacer amigos se me da bien, bueno, conocidos al menos. Pero es que es muy fácil salirte a la puerta del Rocafull a liarte un piti con todo tu ciego y meterte en conversaciones ajenas.

Y es fácil porque una vive en su habitat, ya sabes, nombras la serie de moda, el grupo de turno o lo mucho que te gusta Lars von Trier pese a lo depresivo que es y… tachan! te aseguras una conversación de media hora mínimo, que en tu habitat la gente ama u odia, pero hablan tu idioma.

Voy a sincerarme, a Vilnius llegué cagadita, con miedo de no encontrar una chupipandi molona, con la que salir por sitios guays y pasarlo chachi. Fuera de coñas, me daban miedo 9 meses de entumecimiento mental. Que sí, que internet es una fuente inagotable de sabiduria, pero yo soy mucho de conversar, de arreglar el mundo a base de birra, de comentar impresiones sobre el último libro de Houellebecq o cualquiera de las pelis que tienes pendientes y por fin has visto. Soy de recomendar y de que me recomienden. Lo disfruto y me activa.

Las residencias y colegios mayores, son totalmente diferentes. Una maraña de gente que cuesta más desenredar que los auriculares de tu iphone (vease mi móvil de mierda) después de dos días metidos en el bolso.

Aquí la cosa se vuelve más complicada… me acuerdo que los primeros días le confesé a un murciano muy salao en la puerta de alguna discoteca erasmus “Yo no sé si voy a hacer amigos, que soy muy de 12&medio y de bailar en la Yesería mientras la secta mira”.

Después de unos cuantos intentos fallidos, nombrando cosas que nadie parece conocer, te resignas y bailas el waka-waka, Michel Teló y lo que se te ponga por delante. Y sin saber ni como ni porqué, sin Fred Perrys, clubmasters, ni “modernos” de por medio, te encuentras haciendo apemeadas, viendo Once upon a time in America, descubriendo a Gaspar Noé o compartiendo experiencias sobre la pinchada de Fatboy Slim en el SOS.

Vas al Pogo, al Play y echas de menos que alguien te meta un cuartito en la boca mientras bailas en el Soul Box y aunque siempre acabes haciendo el canelo en Salento, Errrasmus parrrty (pronunciado con acento de rusaco), un par de meses después ya tienes tú sitio, tu pequeña familia.


13

Feb

Dirty trip

Los erasmus ya no son lo que eran, y es que el mundo ha cambiado gracias a Mark Zuckerberg. Resulta que facebook, aparte de servir para demostrar tus conocimientos musicales, lo cultureta o artista que eres, dar a conocer tu faceta como comentarista deportivo o chichear con las amigas, tiene más utilidades.

Cuando te vas a un destino tan exótico como es Vilnius, piensas que estareis allí la nieve, los lituanos y tú. ¿Quién va a ser tan masoca de irse a pasar más frio que Di Caprio en el Titanic en un país que no conoce ni su puta madre ? Pues tú y dos cientos españoles más.

En el grupo de face conocí a Gaspar, un jienense de mi edad, y claro, pues os haceis amigos, que la media está en veintitres y tú eres muy madura, tienes otras inquietudes y el hígado ya no está para esos trotes (TRES VECES JA!).

Coincidimos en el mismo vuelo… Aquello parecía una cita a ciegas, a punto estuve de decirle -Ponte un clavel en la solapa, yo llevaré un libro. Pero me lo callé, que nunca se sabe como va la gente de humor.

Lo diviso, polo rojo con la bandera de España bien grande (Ay por Dior, que yo soy de la tricolor y bastante prejuiciosa) y mp3 con música de esa para pegarse un tiro (Lo siento Gaspar, Tenía que decirlo). Nos pedimos un cappuccino y yo que soy una manirrota me lo tiro encima, así, para romper el hielo. Narcisa, ya la estás liando, pensé yo. Comportate.

Llegamos a Kaunas, cogemos el bus y yo que tengo “l’aixeta fluixa” a los cinco minutos ya me estaba meando. E intentar mantener una conversación, con tu incontinencia urinaria, los malditos baches, y el otro mirándote con cara rara, no es fácil. Lo que hubiera dado yo porque hubiera aparecido Conchita Velasco con una tena lady. Pero no. Cincuenta minutos después bajo del autobus corriendo, cruzo la calle y me meto en un mcdonals; primera diferencia cultural, los lituanos no tienen los típicos logotipos para diferenciar los baños, nooo, tienen dos putos triángulos!!! Así que, con el pantalón desabrochado y la bragueta hasta abajo me meto en uno. Efectiviwonder era el de tios, entro en el otro y por fin lo consigo, tuve lo que yo denomino una meada orgásmica.

Salgo a por las maletas…

- ¿Te has quedado a gusto?

- Sí, joder, pensaba que me meaba encima.

Y ahí te das cuenta, de que el otro es normal y la personaja eres tú.

08

Feb

Maletas que se llenan de por si acasos

Vamos a ser claros, hacerse la maleta es una jodienda, y si añadimos que eres tía, coqueta e inviertes parte del jornal en ropa, no te quiero ni contar. Para más inri volaba con Ryanair (sí, me gusta arriesgar en la vida), cosa que no facilita mucho el trabajo.

Una piensa y repiensa, y se hace mil listas y entonces llega el momento crucial. Te plantas delante de la maleta y dices “¿Pero cómo cojones meto yo aquí lo de 9 meses?” Porque te quieres llevar tu repertorio de abrigos, tus vestiditos cuquiguays, tus camisas de ahora me he vuelto monjil, tus jerseys nuevos, tus botas de barbie esquiadora compradas en Decathlon por diez euros, todas las cremas que nunca te pones, apuntes que no sabes si estudiarás, útiles de dibujo y tu colección de colorines Faber Castell (ea, que se note tu condición de frikitecta)… Vamos, lo imprescindible.

Y empieza la partida de tetris a tres bandas, porque si la gente factura una maleta, tú facturas dos, que para eso eres más chula. Consigues encajarlo todo y pasar al nivel 9, lo que significa ponerte delante de la báscula y pensar “Por favor, no me falles ahora” y es que ni después de 2 meses de dieta Dukan, subirse a un peso supuso tanta presión. Prueba superada (o eso pensaba yo).

Entonces llegas al aeropuerto, facturas sin pasarte ni un gramo, vas a la cola de embarque y aparece la típica zorra con cara de mal follada, escondida tras un moño, unos tacones y su uniforme de Ryanair.

Te dice: -Señorita, meta su maleta en el cubículo.

Tú, le respondes que por supuesto con toda la tranquilidad del mundo, que para eso te aseguraste de cumplir con sus jodidas medidas. Metes la maleta y después de sudar un par de minutos, consigues sacarla.

Ella, esta vez con cara de zorra depravada te suelta -Lo siento, señorita, pero la maleta debe salir holgadamente, intentelo otra vez, si no tendrá que facturarla.

-Ya he facturado dos. Replicas tú.  

-No es mi problema. Añade ella.

Así que metes la maleta, invocas a He-Man y la Virgen de Regla, y ale, maleta para afuera. La puta se queda sin la comisión que Papi le da por cada maleta rechazada mientras yo me alejo con cara de Fuck yeah. Y es que, para zorra tú, zorra yo, bonita.